EMPRESA & ESTRATEGIA

PRIMEROS AUXILIOS

Reacción rápida

Las personas convencionales inician las medidas de reanimación antes de que llegue el servicio de rescate solo en el 15 por ciento de las emergen­cias. Sin embar­go, si se aplica de inmediato un masaje cardíaco, las posibilidades de sobrevivir son del 50 por ciento. Cada minuto que se pierde, dicho porcentaje y supervivencia se reduce en un 10 por ciento. Tras cinco minutos, ya no hay ninguna esperanza.

Respiración boca a boca

Inclinar hacia atrás la cabeza del afectado. Con el pulgar y el índice, cerrarle la nariz. Inspirar con normalidad. El aire respirado se debe espirar durante un segundo de forma uniforme en la boca abierta del afectado. Siempre alternando: 30 veces masaje cardíaco, 2 veces boca a boca.

Detener hemorragias nasales

Importante: inclinar la cabeza hacia adelante para que la sangre pueda fluir hacia el exterior. Así se evita ingerirla, lo que puede provocar náuseas. Además es útil enfriar la nuca y presionar alterna­tivamente las aletas de la nariz juntándolas para cortar la hemorragia lo más rápido posible.

Masaje cardíaco para adultos

Colocar la palma de una mano sobre el tercio inferior del esternón. Poner encima la otra mano. En una frecuencia de entre 100 y 120 por minuto, presionar 30 veces en el torso del afectado a al menos 5 o 6 centímetros de pro­fun­di­dad, a continuación hacer el boca a boca.

Cómo detectar de inmediato un acci­dente cere­bro­vascular

¡Pida ayuda inmediatamente! Llame al médico de emergencias. En España, el número es el 112. Si alguien no puede realizar alguno de estos tres ejercicios, existe la sospecha de un accidente cerebrovascular. Indique esta infor­ma­ción al hacer la llamada de emergencia.

Ejercicio 1, mímica: Hable con la persona afectada y pídale que sonría. Un ángulo de la boca en sentido descendente, que se puede reconocer por una mueca torcida, puede ser indicio de un accidente cerebrovascular.

Ejercicio 2, brazos: En caso de parálisis, la persona afectada no puede levantar los dos brazos con las palmas de la mano hacia arriba. Vuelve a dejar caer los brazos o bien gira de nuevo las palmas de la mano hacia abajo.

­Ejercicio 3, habla: Hable con la persona afectada. Si su expresión es poco clara o se entrecorta, esto puede ser un indicio de un accidente cerebrovascular. También pueden producirse alteraciones a la hora de encontrar palabras para hablar.

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